La postura es la posición que adoptan los
diferentes segmentos corporales en el espacio y en relación a ellos mismos. Si
esta relación es la adecuada, nuestra postura será favorable; de lo contrario,
existen algunos consejos que nos pueden ayudar.

La postura que adoptamos depende en gran
medida de la tonificación de los músculos tónicos o posturales, de la tensión
ligamentaria, del apoyo plantar o del pie, de los captores visuales, los
receptores estomatognáticos (la boca) y del sistema vestibular del oído que
colabora grandemente en el equilibrio.

Los músculos tónicos(o de la estática) son
aquellos cuya acción permite vencer la gravedad y mantener la postura erguida.
Se organizan en cadenas y, a groso modo, son los que se sitúan en la parte
posterior de nuestro cuerpo desde la cabeza hasta los pies.

Sin embargo, debemos aclarar que para mantener
una buena postura (y evitar dolores y molestias) será necesario que todos los
músculos se encuentren fortalecidos de manera que nos permitan movernos
correctamente y mantener un equilibrio mecánico. Aún así, podríamos decir que existen ciertos
músculos más involucrados que otros y que fortaleciéndolos pueden ayudar a
aquellas personas que se perfilan hacia algún problema postural debido a una
incorrecta curvatura de la columna vertebral.

Entre los principales músculos que intervienen
en la postura se encuentran el trapecio, los extensores dorsales, el recto
abdominal, el oblicuo interno, el oblicuo externo y el transverso abdominal.Está claro que sin un buen soporte anterior
que consiga mantener la parte superior del cuerpo éste caería hacia adelante.
Sucede lo mismo con la musculatura ubicada en la parte trasera del cuerpo y en
los miembros inferiores.

Está claro que sin un buen soporte anterior
que consiga mantener la parte superior del cuerpo éste caería hacia adelante.
Sucede lo mismo con la musculatura ubicada en la parte trasera del cuerpo y en
los miembros inferiores.

Además, una base de apoyo inadecuada o
alterada generará problemas posturales que pueden repercutir en dolores de
cuello o espalda. Es por este motivo que los fisioterapeutas-osteópatas hacemos
una revisión postural global al inicio de cada sesión.

Vamos a recomendarte algunas pautas para
prevenir que aparezca una mala postura:

1- Realiza actividad
física regularmente
:Resulta imprescindible evitar el sedentarismo en la medida de lo posible, ya que mantener una misma posición durante largos períodos de tiempo lleva a curvar la columna vertebral y generar una postura incorrecta. Una actividad física adecuada tonificará los músculos
responsables de la estabilidad de la espalda y evitará las malas posturas.

2– Realiza Ejercicios funcionales y fortalece tus abdominales :
La pared abdominal es uno de los puntos de fuerza del organismo, ya que es el centro neurálgico motor del cuerpo (la mayoría de las acciones que realizamos hacen que intervengan los músculos abdominales). Por esto, tener una pared abdominal fuerte nos permitirá rendir más, conseguir mejores resultados y realizar los movimientos de forma correcta.

EL Trabajo de la musculatura abdominal, además de proporcionar un vientre plano,tiene otros efectos en el organismo que van más allá de lo meramente estético:
– permitirá lograr que cada uno de los órganos internos se mantengan en su lugar y no se produzcan descolgamientos (tras partos, años corriendo, sobrepeso…).

– a nivel digestivo, ayudará a activar y acelerar el movimiento intestinal y agiliza la asimilación de los alimentos y la eliminación de deshechos.

– ayudará a mantener todo el tronco mucho más estable, lo que implica tener una musculatura lumbar potente. Es cierto que lo ideal es combinar el entrenamiento lumbar con el abdominal para conseguir proteger al máximo la espalda y toda la zona lumbar.

3- No te olvides de estirar la musculatura que esté acortada. tu fisioterapeuta-osteopata será capaz de detectar en una valoración qué musculatura debes ejercitar y cual deberías estirar.

4- Cuida la postura cuando estés sentado: hoy en día pasamos
muchas horas sentados delante del ordenador, es muy importante adoptar una
posición adecuada libre de vicios posturales que afecten a nuestra espalda. La silla y los trabajos de escritorio o frente al ordenador propician un ámbito para el desarrollo de los dolores de espalda, cuello y columna. Un
buen truco para sentarse bien es la utilización de una pelota de pilates en
lugar de la silla.

5- Duerme sobre una superficie adecuada: Una buena cama donde
descansar proporcionará el descanso que tu espalda merece y no se resentirá a
la hora de levantarnos.

6- Realiza una buena respiración: una inspiración y
espiración profundas ayudarán a relajar tus músculos evitando contracturas.
Recuerda que tenemos el DIAFRAGMA, un músculo muy potente que es capaz de
oxigenar todo el cuerpo.

7- Utiliza técnicas o actividades de relajación para destensar los
músculos de la espalda y quitar el estrés diario que hace que tus músculos se
acorten.

8- Controla tu peso: un peso excesivo puede hacer variar las
curvaturas de la columna produciendo un desequilibrio postural que a la larga
limitará nuestros movimientos y desembocará en dolores de espalda. Tu
fisioterapeuta-osteopata también puede darte asesoramiento nutricional.

En J&R GLOBAL
MEDICAL CLINIC
te animamos a que nos
visites aunque no te duela nada. En una revisión periódica podremos detectar
disfunciones y tratarlas antes de que den síntomas. Además, siempre podremos
ayudarte y asesorarte acerca de cómo conseguir una buena postura.